¿Cómo me ayudan los cheques en mis estrategias financieras y fiscales?

Mauricio Priego 26/May/2014 2

Uso estrategico de las chequerasLa semana pasada conversábamos sobre la vigencia de los cheques personales en esta era del dinero electrónico, comentado sobre cómo funcionan, sus beneficios, y algunos escenarios donde es recomendable utilizarlos. Más allá de los beneficios comentados, existen situaciones en los que el uso de las chequeras es necesario y aún estratégico, por lo que en esta ocasión platicaremos sobre cómo las chequeras pueden ayudarte en tus estrategias financieras, sobre los riesgos inherentes en el uso de las mismas, y algunas recomendaciones para utilizarlas explotando sus beneficios y minimizando sus riesgos.

Cuándo lo cheques personales se vuelven estratégicos…

  • En estrategias fiscales – Dentro del marco de la prevención del lavado de dinero, el uso del efectivo se encuentra restringido en muchas operaciones comerciales y financieras, existiendo límites para considerar un gasto como deducible de impuestos. En México, para poder deducir gastos mayores a dos mil pesos, tienen que pagarse a través de medios electrónicos o de cheques, de manera que estos últimos se vuelven necesarios para cubrir los pagos de aquellos servicios que no pueden ser cubiertos por medios electrónicos, como pueden ser los honorarios médicos o en algunas ocasiones las colegiaturas escolares.
  • En acuerdos comerciales – ¿Qué hacer cuando tu proveedor no está dispuesto a tramitar el envío de un producto a menos que tú no le hagas un pago, pero a su vez tú tengas desconfianza de que el proveedor te cumpla? En estos casos son muy útiles las chequeras ya que te permiten que aún entregando el cheque al proveedor, solicites al banco que éste no se pague hasta que tú los autorices (a esto se llama “liberar o proteger el cheque“), eso sí, teniendo el cuidado de tener los recursos suficientes en tu cuenta desde el primer momento para cubrirlo (pagarlo). De esta manera tu proveedor tendrá la garantía de pago y tú la garantía de que recibirás tu producto (o tu servicio).
  • Para mejorar el control de tus gastos – Muchos talonarios de cheques mantienen un formato donde el documento está dividido en dos partes: una para que quien emite el cheque ponga fecha de emisión, beneficiario, concepto/motivo, importe y nuevo saldo (restando al saldo resultante de la emisión del cheque anterior el importe del nuevo cheque), y otra, que es el cheque en sí, el cual se desprende del talonario para entregar al beneficiario. Por los datos escritos en el talonario al momento de emitir el cheque y la actualización del saldo, se tiene un muy buen control de cuánto dinero te queda para absorber pagos y para saber en qué gastaste el dinero.

Principales riesgos de los cheques

  • El sobregiro – Si al momento de intentar cobrarse el cheque tu cuenta bancaria no tiene fondos, no se paga el cheque (lo que se conoce como “cheque rebotado“) lo cual te genera una comisión por sobregiro la cual suele ser muy fuerte y desproporcionada a la cantidad que no alcanzaste a cubrir (para mi gusto éste es el riesgo más importante y donde más caen los cuenta-habientes, con los costos por comisiones que esto conlleva).
  • El cheque en blanco – Se denomina “cheque en blanco” cuando entregas un cheque firmado pero sin importes, de manera que el destinatario es libre de poner la cantidad que desee y que tú no tienes posibilidad o forma de objetar. En el mejor de los casos la cantidad será mayor que tu saldo por lo que sólo perderás la comisión por sobregiro, pero si el importe puede ser cubierto por tu saldo en la cuenta, ése dinero será entregado.
  • El cheque sin destinatario – Esto es prácticamente un cheque “Al Portador”, limitándose el riesgo a que potencialmente el cheque podría ser cobrado por una persona ajena a la que originalmente estaba destinado.
  • La suplantación de identidad – Esto se da cuando una persona tiene acceso a tu chequera y emite un cheque falsificando tu firma, teniendo en este caso consecuencias semejantes al cheque en blanco.

Recomendaciones para la administración de tu chequera

  • Mantén tu chequera en un lugar seguro y no público para evitar la suplantación de identidad;
  • Revisa tu estado de cuenta al final de cada periodo para verificar que se reflejen tus depósitos y consultar qué cheques fueron ya cobrados por sus beneficiarios (de forma natural no hay un plazo límite para que el beneficiario pueda cobrar el cheque);
  • Activa la protección de tu chequera de manera que sólo se paguen los cheques que autorices al banco. Verifica que además tenga protección por plazo de manera que si en cierto tiempo el beneficiario no lo ha cobrado, el banco bloquee su cobro (algo recomendable son 90 días);
  • Los cheques que se pierdan, o que cometas algún error al llenarlos, siempre cancélalos. No te conformes únicamente con tachar la zona de tu firma o de romperlos;
  • De ser rebotado un cheque tuyo, siempre pídelo de vuelta y cancélalo adicionalmente a cubrir su importe al beneficiario;
  • No entregues un cheque si no has depositado o transferido los fondos suficientes para cubrirlo a la cuenta de tu chequera (así sea un cheque posfechado). Con esto evitas caer en sobregiro;
  • De igual forma no retires dinero bajo ningún motivo de tu cuenta de cheques a menos que sea el correspondiente a un cheque cancelado;
  • Nunca, nunca, NUNCA firmes un cheque sin haber indicado antes el beneficiario y el importe. No existen excepciones de ninguna especie. Con esto evitas el riesgo de los cheques en blanco;
  • Ten cuidado con cargos automáticos como domiciliaciones y comisiones, los cuales pueden disminuir el saldo de tu cuenta de cheques sin que te des cuenta, exponiéndote al sobregiro. En lo personal sugiero evitar domiciliar pago alguno a tu cuenta de cheques.
  • Para seleccionar dónde abrir tu cuenta de cheques, busca aquella que cobre las menores comisiones, te de los mayores beneficios y a la cual puedas transferir recursos de manera sencilla para ti. Usualmente la chequera se abre en el mismo banco donde mantienes tu cuenta eje, siendo considerada dentro de una estrategia financiera como una cuenta distribuidora.
  • Raramente otorgan rendimientos, pero al ser su objetivo el uso inmediato de tus recursos, esto no tiene por qué preocuparte.
  • Finalmente, y como en toda cuenta bancaria, lee y busca comprender el contrato del banco, principalmente lo relacionado a tus derechos, compromisos, saldos promedios mínimos obligatorios y comisiones.

¡Éxito!

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2 Comentarios »

  1. jose jaime zermeño 28/May/2014 en 11:25 am - Responder

    en relación a que te paguen intereses en tu cuenta de cheques, si hay un banco que lo hace, es Inbursa.
    saludos

    • Mauricio Priego 29/May/2014 en 8:36 am - Responder

      Gracias por el tip José.
      Estoy seguro que será de utilidad para otros lectores ;)
      ¡Éxito!

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