¿Te has puesto a pensar en el “Valor de la Vida” que consumes al comprar?

Mauricio Priego 11/Mar/2019 1
El Valor de la Vida que consumes al comprar

La gran mayoría de las personas, al comprar algo, se fija primero en el precio. Muchas, comparan precios antes de comprar. Algunas comparan entre diferentes marcas, y pocas consultan sitios y foros de evaluación de calidad. Pero, ¿Cuántas evalúan el tiempo de vida que invierten al comprar? ¿Tú lo haces?




Cuando se trata de reducir gastos o generar ahorros, una de las primeras recomendaciones que se brindan es “Sólo compra aquello que realmente necesites“, y por extensión, lo mismo debe hacerse con la contratación de servicios. Pero, ¿Cómo determinamos si realmente necesitamos algo o no?

El “Valor de la Vida” de las cosas

En lo personal, lo que me ha servido para tomar decisiones al momento de adquirir o contratar productos y servicios es determinar el “Valor de la vida” que representa para mí.

Esta técnica consiste en evaluar 3 factores específicos:

El tiempo, tu recurso más valioso

La etiqueta en la tienda te informa del dinero que tienes que pagar para adquirir el producto. Pero no hace mención del tiempo que necesitaste trabajar para conseguirlo.

Supongamos que quieres comprarte un celular de gama media que cuesta $4000, y que tu ingreso es de $300 diarios. Si dividimos 4000 / 300 nos dan 13.33 días. ¡Para comprar el celular, necesitas trabajar 14 días!

Eso significan 112 horas de trabajo, de soportar a tu jefe, de tener que correr para checar tu entrada a tiempo… Aunque seguramente tendrás juntas de última hora o pendientes que te harán salir más tarde de lo que debieras.

Ahora bien, una semana tiene 168 horas… Es decir, el 66% del tiempo tendrías que dedicarlo a comprar ese teléfono. ¿Y cuánto te quedaría para tu familia, tus amigos, el esparcimiento, y las necesidades básicas como comer y dormir? Tan solo 56 horas…

¿En verdad vale la pena ese esfuerzo?

No es lo mismo “costo” que “valor”

“Costo” es lo que te cuesta en dinero o esfuerzo algo. En el ejemplo anterior, los $4000 del celular. En cambio, “Valor” es los beneficios o cambios positivos que lo adquirido traerá a tu vida.

Un entrañable amigo que tiene un blog dedicado a ventas y comercio – Joel Pinto, un fuerte abrazo hasta España -, tiene como filosofía de vida lo siguiente:

Si vas a hacer algo, es porque hacerlo te va a hacer feliz, le va a brindar bienestar a tu familia, o te va a hacer crecer como persona. Si no, no vale la pena hacerlo.

Joel Pinto Romero

Así que, antes de fijarte en el precio y las características del producto, pregúntate: 

  • El producto que voy a adquirir, ¿me hará feliz? Y esa felicidad, ¿compensará las horas de esfuerzo y sacrificio dedicadas a adquirirlo?
  • ¿Brindará un beneficio real a mi familia? Y si es así, ¿justificará el no haber asistido a aquel partido donde mi hijo metió un gol? ¿El no haber estado con mi hija cuando bailó en la escuela? ¿El no haber estado con mi pareja cultivando nuestra relación y nuestro amor?
  • ¿Me hará realmente una mejor persona? O sólo servirá para darme un gusto pasajero o presumir ante personas a las que realmente no les importo. ¿No será mejor dedicar ese tiempo a hacer ejercicio y cuidar mi salud, a capacitarme para desarrollarme en mi trabajo, a cultivar mi vida espiritual, o en aportar mi granito de arena en labores altruistas en beneficio de mi comunidad?

El riesgo de hipotecar tu vida

Ahora bien,

¿Qué pasa cuando compras a crédito? Sencillo, estás comprometiendo tiempo de tu vida… Un tiempo que aún no has vivido.

Entre más te endeudes, más permites a otros que tengan el control de tu tiempo y de tu vida. ¿A cuántas personas conoces, que no pueden renunciar a un empleo que no les gusta porque necesitan el dinero? ¿A cuántas más que no pueden mandar a volar a un jefe prepotente? ¿Y qué me dices de aquellas que viven para pagar los mínimos de sus tarjetas?

Y lo más importante, ¿qué tan cerca estás de ser tú uno de ellos?

Procura invertir en vez de gastar

El punto no es que tengamos que volvernos ermitaños. Es tomar conciencia de que el precio que vemos en los productos es sólo una máscara, la cual oculta el esfuerzo y sacrificio realizado para conseguir ese dinero. 

Así que ya sabes, la próxima vez que vayas a comprar algo, evalúa el Valor de la Vida que representa, tanto para ti como para tus seres más queridos. Y si la conclusión es que no vale la pena comprarlo, entonces ahorra e invierte lo que hubieras pagado por él.

Mientras que las deudas hipotecan tu futuro, el ahorro y la inversión son la clave para que alcances tu libertad.

¡Éxito!

Este artículo fue publicado por primera vez en practifinanzas.com. Si tienes interés en compartirlo publicándolo en tu blog  o página web (reblogging), por favor sigue esta liga.
¿Tienes alguna experiencia que quisieras compartir con nosotros? ¿Te quedó alguna duda o inquietud? Déjanos tus comentarios, los cuales seguramente enriquecerán a otros lectores. Si te gustó este artículo y te pareció de utilidad, te invitamos a suscribirte sin costo para que recibas los próximos directamente en tu cuenta de correo. Estamos seguros que serán de tu interés. También te invitamos a dar clic en Me Gusta de Facebook y +1 de Google.

Referencias

Un Comentario »

  1. Joel Pinto 11/Mar/2019 en 5:30 am - Responder

    Mira que me tenías preocupado,

    Gracias por la mención. Espero que siga yendo todo bien, con los cambios debidos. Te escribo por el whatsapp y este artículo, por supuesto que lo comparto. Como no!

    Un abrazote. Nos escribimos. Y sí. Sigo teniendo la misma filosofía, aunque a veces me siento como un extraterrestre entre tanta fiera consumista y tanto búsqueda desesperada de lujos superfluos e insostenibles.

Deja un comentario »

Suscribete

Suscribete, es gratis

El proceso de suscripción requiere que confirmes tu dirección de correo. Para ello, por favor busca en tu buzón un correo que tiene como asunto "Feedburner Email Subscriptions" enviado por FeedBurner, dentro del mensaje encontrarás un enlace para activar tu suscripción. Por favor haz clic en él, ¡y listo! Ya estarás suscrito.