¿Cómo blindar mis finanzas personales a través de la Gestión de Riesgos?

Mauricio Priego 23/Oct/2017 0

 

¿Cómo blindar mis finanzas personales a través de la Gestión de Riesgos?

Todos los días nos vemos amenazados por eventos que podrían afectar nuestra economía familiar. Perder el empleo o endeudarnos por un accidente, enfermedad o tan sólo porque subieron los precios, son sólo algunos ejemplos. Ante los riesgos sólo tenemos dos opciones: o ser reactivos improvisando al momento que se materializan, o ser astutos y estar preparados para enfrentarlos en el momento que sucedan.




Principios básicos de la Gestión de Riesgos

La Gestión de Riesgos es, precisamente, estar conscientes de los riesgos que nos rodean y tener un plan para enfrentarlos llegado el momento.

Los riesgos según su PROBABILIDAD

Lo primero a considerar es que los riesgos se caracterizan porque no tenemos la certeza de que ocurran. Lo único que podemos determinar es la probabilidad de que lleguen a materializarse, es decir, que se hagan realidad y nos afecten.

  • Probabilidad Alta, cuando es muy probable que ocurra.
    • Por ejemplo, si la empresa donde trabajas está perdiendo clientes y cada vez hay más problemas para pagarle a los proveedores, la probabilidad de que pierdas tu fuente de ingresos debido a un recorte de personal es muy alta.
  • Probabilidad Baja, cuando es poco probable.
    • Si estás en una empresa que rebasa sus objetivos de ventas, que tiene márgenes de utilidad sólidos y clientes satisfechos, la probabilidad de un recorte de personal es baja.

Los riesgos según su IMPACTO en nuestras finanzas

  • Impacto Alto es aquel que nos puede meter en severos problemas financieros.
    • Es el caso de una enfermedad degenerativa crónica. Más allá de médicos y medicinas, se requiere gastar cantidades importantes de dinero en cremas, pañales de adulto y adaptaciones al hogar para facilitar el manejo del enfermo.
  • Impacto Bajo es aquel que no afecta de forma importante nuestras finanzas.
    • Contraer un resfriado en invierno es común, pero su tratamiento no suele ser costoso existiendo incluso remedios caseros muy efectivos.

Los riesgos según su ORIGEN

  • Endógenos, cuando se materializan a través de nuestras decisiones o acciones.
    • Por ejemplo, si chocas manejando bajo los efectos del alcohol, tú provocaste que se materialice el riesgo de tener un accidente automovilístico, así como el riesgo de endeudarte cuando tu aseguradora no te respalde al momento de tener que cubrir los daños de los afectados.
  • Exógenos, cuando se materializan por situaciones fuera de nuestro control.
    • Recuerdo el caso de un conocido que, teniendo su auto bien estacionado, fue impactado precisamente por un conductor ebrio.

Principales estrategias de Gestión de Riesgos

Prevenir el riesgo

Lo que se busca es evitar en lo posible que el riesgo se materialice. Para ello necesitamos identificar aquellas decisiones o acciones que pueden comprometernos para evitarlas:

  • Si voy a una fiesta donde sé que se voy a beber, en vez de llevar mi auto me pongo de acuerdo con alguien que no tome para que me regrese a casa;
  • No tiene caso exponerme yendo de noche a una zona de la ciudad que sé que es peligrosa;
  • Hacer regularmente ejercicio, no fumar y comer sanamente reducen el riesgo de hipertensión, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Mitigar el riesgo

Pero, ¿y qué pasa cuando el riesgo se materializa? Hay estrategias que nos permiten estar preparados para afrontarlos buscando la menor afectación posible a nuestra economía.

1) El ahorro es básico para que tengas finanzas sanas. En el caso de la gestión de riesgos te garantiza que tendrás dinero para enfrentar imponderables sin necesidad de endeudarte. Si hoy no ahorras es momento de empezar a hacerlo;

2) Crea un Fondo de Emergencias. La idea es que tengas ahorro destinado precisamente para mitigar los riesgos, de manera que no tengas que tocar el dinero que estés reservando para otros objetivos o proyectos;

3) Ten a la mano un plan de Ingresos de Emergencia. El ahorro es finito, es decir, llega el momento que se acaba. Por ello es bueno tener un As bajo la manga que te permita acceder a ingresos extra en caso necesario.

Trasladar el riesgo

Hay riesgos cuyo impacto es tan alto en tus finanzas que no puedes absorberlo solo. En estos casos lo mejor es que alguien más asuma el costo de la materialización del riesgo en tu lugar.

¡Pero ojo! Que no se trata de embaucar al alguien y lo conviertas en tu chivo expiatorio. Existen maneras legales de trasladar el riesgo:

1) Los seguros son la herramienta por excelencia para trasladar el riesgo:

  • Daños que nosotros o aquellos que están bajo nuestra responsabilidad ocasionamos a terceros (Responsabilidad Civil)
  • Daños que pueda sufrir nuestro patrimonio (Auto, casa, oficina, bienes y propiedades)
  • Enfermedades y accidentes personales que pongan en riesgo nuestra salud o integridad física, así como la de nuestra familia

2) Las fianzas nos permiten recuperar parte del dinero invertido cuando contratamos un servicio y nuestro proveedor no nos cumple

3) Pertenecer a Cámaras, Colegios, Asociaciones o Cooperativas propios de nuestro negocio o profesión, nos ofrece una mejor defensa de nuestros intereses que si gestionáramos los riesgos que potencialmente nos afecten por nuestra cuenta.

Asumir el Riesgo

Asumir el riesgo significa que, de manera premeditada, no vas a hacer nada ante el riesgo aceptando las consecuencias si llegara a materializarse. Como ejemplo, cuando jugamos un juego de azar (desde la lotería hasta el póker) asumimos el riesgo de que podemos perder el dinero que apostamos… Lo que la mayor parte del tiempo sucede.

Implementa tu propia estrategia de Gestión de Riesgos

  1. Identifica aquellos activos sobre los que se fundamenta tu economía familiar. Algunos ejemplos puede ser
    • Fuentes de ingresos
    • Salud e integridad física
    • Tu patrimonio
  2. Determina los eventos que, al afectar los activos que identificaste, dañarían tu economía familiar. ¿Y cómo la pueden dañar?
    • Provocando que te endeudes
    • Consumiendo tus ahorros
    • Socavando tu patrimonio
  3. Define objetivamente los riesgos que en realidad podrían afectarte
    • Evaluando si dichos eventos están o no bajo tu control,
    • la probabilidad de que sucedan,
    • y el impacto que tendrían en tus finanzas de llegar a materializarse
  4. Establece tu propia estrategia de gestión de riesgos
    • Pon en práctica un plan de prevención para aquellos riesgos que están bajo tu control (endógenos),
    • Prepárate con tiempo con un plan para mitigar los riesgos de bajo impacto
    • Blinda tus finanzas ante riesgos de alto impacto trasladando el riesgo
    • No te desgastes en aquellos riesgos cuya probabilidad sea muy baja o su impacto sea mínimo. Simplemente asúmelos.

Matriz de Gestión de Riesgos

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