El Reparto de Utilidades, ¿Una prestación obsoleta?

Mauricio Priego 09/May/2016 1

cómo se calcula el reparto de utilidades

¿Es justo que los trabajadores reciban parte de las utilidades que con tanto esfuerzo y sacrificio lograron generar, y que se dividen dueños e inversionistas? Este derecho, conquistado por las luchas sindicales a principios del siglo pasado – y que por cierto no es universal, ya que países “del primer mundo” como Estados Unidos, Canadá, Alemania o Francia no lo consideran obligatorio – se está volviendo anacrónico ante la realidad del mercado laboral actual.

En el pasado el mercado laboral era sencillo: Un emprendedor o un grupo de inversionistas ponían una empresa, la cuan contrataba obreros y empleados que trabajaran para ella. Al final del año se calculaban las ganancias generadas por la empresa y un porcentaje de éstas se dividía entre los trabajadores como justa recompensa a su esfuerzo y compromiso hacia la empresa, y como manera de motivarlos a generar más ganancias para el siguiente año.

Con el paso del tiempo empresarios e inversionistas empezaron a buscar estrategias que les permitieran pagar menos impuestos (estrategias fiscales) y reducir el costo social (en buen español, prestaciones y beneficios de los empleados) para así generar más utilidades. Así es como llegamos a los esquemas de contratación comunes hoy en día:

Empresas pagadoras

En este caso el patrón simula que contrata a una empresa de tercerización de servicios (También conocidas como outsourcing) de manera que, para efectos prácticos, no tiene empleados ya que oficialmente todos los colaboradores trabajan para dicha empresa de servicios. ¿Cuál es el resultado? Que las ganancias generadas no se reparten porque la empresa no tiene empleados con quienes repartirlas. Y como las empresas pagadoras están diseñadas precisamente para no generar utilidades – ésa es la idea -, la consecuencia directa es que no hay utilidades que puedan repartirse entre los trabajadores.

Contrato por honorarios

Aquí la simulación es que el patrón contrata a trabajadores independientes – o freelancers – para realizar el trabajo, quienes facturan por honorarios a la empresa. Con esto no tienen una relación obrero – patronal y por tanto la empresa no tiene obligación alguna de repartir sus utilidades con ellos… ni de brindarles otras prestaciones, dicho sea de paso.

Esquema laboral mixto

En este esquema la empresa sí reconoce al empleado pero con un salario muy bajo, pagándole la diferencia de lo que realmente gana a través de alguno de los dos esquemas anteriores. ¿En qué afecta al reparto de utilidades? En muchas ocasiones el reparto se lleva a cabo de manera proporcional a los ingresos del trabajador, por lo que si éste oficialmente recibe menos ingresos, recibiría una cantidad menor a la que realmente le corresponde.

El Reparto de Utilidades ante la realidad laboral actual

La realidad del reparto de utilidadesEs cierto que aún existen empresas que reconocen a sus trabajadores y les reparten las utilidades que les corresponden, pero cada vez son las menos. También es cierto que existen sindicatos que debieran proteger los intereses de los trabajadores y evitar que las empresas lleven a cabo alguna de las estrategias anteriores, pero a gran parte de los líderes sindicales sólo les interesa proteger sus propios intereses, siendo algunos sindicatos verdaderas mafias que lejos de apoyar al trabajador y buscar un equilibrio justo que impulse el desarrollo de la empresa (dueños + inversionistas + trabajadores), frenan su crecimiento y estancan el desarrollo del personal en el fango de la corrupción, los compadrazgos y el nepotismo.

Sin embargo existen patrones que, habiendo seguido alguna de las estrategias anteriores, reconocen el espíritu de justicia y agradecimiento hacia sus colaboradores que da origen al reparto de utilidades entregándoles una gratificación anualgratificación por permanencia – entre otros nombres – que en ocasiones incluso resulta mayor al PTU que de otro modo les tocaría. Desde éstas líneas nuestro reconocimiento a éstos líderes sinceramente preocupados por sus equipos de trabajo.

En base a todo lo anterior me atrevo a afirmar que el concepto formal de reparto de utilidades según la Ley Federal del Trabajo ya es obsoleto, lo cual no significa que su objetivo de repartir las ganancias de la empresa con los trabajadores que las generaron también lo sea. ¡Al contrario! Continúa más vigente que nunca, pero las regulaciones y las formas debieran adaptarse al mundo moderno.

¡Éxito!

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Referencias

Un Comentario »

  1. CM Duarte 09/May/2016 en 11:39 pm - Responder

    Asi es Mauricio ya cada vez son más los empresarios que a traves de estrategias fiscales declaran en ceros su impuestos y con esto declaran ante hacienda que no hay utilidad. Claro esto porque ya se han acabo las utilidades.

    Saludos.

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