Manuel Priego Ficker – Un ejemplo de Perseverancia, Esperanza y Amor

Mauricio Priego 07/Dic/2011 16

El pasado domingo pasé por la que considero la más grande de las pruebas de la fe: La pérdida de un ser querido, en este caso, de mi padre. Hombre mayor pero aún fuerte, en combate desde hace 30 años contra la esclerosis múltiple habiendo perdido muchas batallas, pero combatiendo aún con decisión a sabiendas que al final perdería la guerra. ¡Leónidas moderno defendiendo a sus seres queridos del embate de un ejército mucho mayor sabiendo que le costaría la vida!… Y al igual que Leónidas y sus 300 espartanos, mi padre no fue vencido por su poderoso oponente. Al final un ser débil pero traicionero, en este caso un trombo, le atacó arteramente privándonos de su presencia y sus palabras de forma súbita e inesperada.

Pero está en nuestra naturaleza no resignarnos. Sabemos que llegará el día en que dejaremos este mundo y por ello buscamos la trascendencia. Y en el caso de mi padre su legado se resume a sus principales virtudes: la Persistencia, la Esperanza, el doblegarse al Amor. Y esas 3 virtudes, sabiamente inculcadas en mi persona por mi padre, eran su arma secreta contra la enfermedad y los contratiempos, y son el secreto para que cualquiera de nosotros logremos alcanzar nuestros sueños superando las adversidades.




Nació como regalo de Dios a mis abuelos la víspera de Navidad de 1942. A corta edad tuvo que enfrentar la pérdida de su propio padre viéndose internado en un hospicio para que su madre pudiera trabajar para sacarlos adelante a él y a su hermana. Estudiante abnegado, supo valorar el esfuerzo y sacrificio de su madre y hermana para que él pudiera seguir estudiando, logrando titularse como Ingeniero Civil en el Politécnico Nacional. Decide formar una familia casándose con mi madre en el 69, y para 1974 ya era el padre de dos hijos. En 1978 dos eventos, un ataque por parte de medusas en aguas de Río Lagartos Yucatán, y un severo accidente en el periférico norte de la Ciudad de México, disparan la esclerosis.

La persistencia le llevó a seguir de forma disciplinada y constante los ejercicios y tratamientos indicados por los médicos. La esperanza en ver crecer a sus hijos y formar sus propias familias le dio las fuerzas para nunca caer en la autocomplacencia, en sentir lástima por sí mismo. Su fe en el amor le llevó a entregarse a sus alumnos y compañeros de trabajo en sus diferentes empleos… Y de esta forma, los 5 años de esperanza de vida que le vaticinaron los médicos, se multiplicaron a 30.

Buscando el mejor ambiente posible para su familia nos invita a cambiarnos a la Blanca Mérida para así tener una mejor calidad de vida, lo cual realizamos en 1984. Para ese entonces, siempre amante de la naturaleza y de la historia, ya habíamos recorrido diferentes parques naturales, playas, zonas arqueológicas y museos. Nunca escatimó esfuerzos mientras nos preparaba junto con mi madre a mi hermana y a mí para la vida… Y la primera prueba que nos impuso la vida fue su separación de mi madre hace ya 20 años.

Sin embargo no se alejó de nosotros, aún cuando se casó nuevamente en el 2006, siendo su nuevo matrimonio la culminación de sus virtudes: su esposa era madre de 3 menores de edad. ¿Se imaginan? Ya cansado por la enfermedad la cual había por 20 años minado su fuerza y su cuerpo, decide luchar por levantar a esta abnegada mujer y a sus tres hijos, demostrando que la enfermedad estaba aún lejos de minar su voluntad.

Mi padre determina entonces enfocarse en conseguir una casa para su nueva familia y se avoca a ello. Pero la enfermedad no iba a dejar que el camino fuera fácil. Se ceba en él como nunca antes, dejándolo finalmente postrado en una cama, cuadrapléjico. Adicionalmente el destino decidió jugar con él, ya que la pensión que pensaba recibir fue cortada a la mitad por errores administrativos del IMSS. ¡Pero ni aún así se dio por vencido! El amor a su esposa e hijos alimentó su perseverancia y determinación, con lo que interpuso demandas y movió los recursos a su alcance para conseguir el reconocimiento de su verdadera antigüedad laboral. Adicionalmente siguió con bríos realizando aquello que los médicos dijeran llevando acabo las terapias prescritas, aún que pareciera que sus esfuerzos fueran vacuos, inútiles.

Y nuevamente cosechó algunas victorias de esa batalla. Recuperó la capacidad de escribir y controlar objetos con su mano derecha, así como de ejercer cierta fuerza con sus piernas para  ayudar a quienes lo trasladaban y cuidaban. Al mismo tiempo buscó asesoría para que le ayudasen a resolver el que recibiera la pensión que le correspondía…

Y finalmente llegó el que hoy, con lágrimas en los ojos y un corazón enternecido, veo como el más glorioso día de su vida.

Por muchos años mi padre acudió el primer viernes de mes a misa, mas su enfermedad lo obligó a dejar esta actividad ante tener que depender de terceros a que lo llevasen. Y cuando finalmente alguien lo llevaba, se la pasaba adormecido e incómodo en su silla de ruedas.

Quienes seguimos a Jesucristo en el cobijo de la Iglesia Católica, guardamos una promesa de Jesús, como muestra de su amor, al cual representamos en la advocación del Sagrado Corazón de Jesús.

A todos los que comulguen los primeros viernes de mes, prometo, en la excesiva misericordia de mi Sagrado Corazón, que su amor todopoderoso concederá la gracia de la perseverancia final, no muriendo en mi desgracia y sin recibir los Sacramentos, siéndoles mi Corazón divino su refugio seguro en el último momento.

El viernes 2 de diciembre mi padre se levanto con especial alegría y entusiasmo, solicitando le llevasen a misa. Durante la celebración se mostró participativo, entonando los cantos de adoración, disfrutando del momento de oración… y dos días después, el domingo, día en que Cristo vence a la muerte, Dios le llama a su presencia.

Y el amor de Dios es sublime. Muchos años oramos por el milagro de que su enfermedad le dejase. Después oramos por que su antigüedad fuese reconocida recibiendo los recursos que tanto necesitaba para mantener a sus 3 hijos y a su esposa. Y mientras tanto Dios nos daba el milagro de mantenerlo con nosotros por 30 años y, finalmente, cumplía su promesa dándole la fuerza necesaria para vivir su encuentro con Dios en la misa, falleciendo posteriormente en los brazos de su esposa.

Comparto todo esto con ustedes porque su historia es un gran ejemplo a seguir. ¿Cuántas veces no nos lamentamos porque las cosas no suceden como queremos? ¿Cuántas veces justificamos el no conseguir nuestros objetivos por los vaivenes de la vida y que están fuera de nuestro control? ¿Cuántas veces renegamos de nuestra Fe porque Dios no nos otorga lo que le pedimos en el momento que en nuestra perspectiva consideramos que lo necesitamos?

Persistencia, Esperanza, Amor… El ejemplo de vida de mi padre para que todos, tanto sus hijos como ustedes, amables lectores, alcancen los objetivos que hayan trazado en sus vidas.

Y hoy, más allá del dolor de su pérdida y de la tristeza de saber que no volveré a escuchar sus consejos y sus palabras, el sentimiento que predomina en mi corazón es el agradecimiento. Agradezco mi padre por todo lo que me dio, por todo lo que significó para mí… y agradezco a nuestro Padre Dios por todo lo que nos da y por todo lo que significa para quienes nos acogemos a su amor.

Mi amado papá, que Dios te bendiga recibiéndote en Su Gloria.

Así sea.

16 Comentarios »

  1. Jesus Chi 24/Feb/2015 en 1:39 pm - Responder

    Gracias por compartir la gran historia de tu padre. Realmente no cabe duda que las personas siempre son capaces de lograr lo que parece imposible aun en las condiciones mas complicadas.
    Saludos.

    • Mauricio Priego 26/Feb/2015 en 5:58 am - Responder

      Jesús, gracias a ti por valorarla. Tus palabras son un aliento para mi.
      Recibe un fuerte abrazo.

  2. Jesus Higinio Rodriguez Oropeza 01/Jul/2013 en 1:53 pm - Responder

    Mauricio, primero que nada recibe mi mas sentido pesame y un abrazo.

    Ya tengo 56 años y los conoci a ustedes por alla del año 85-86 conoci al Ing. Priego hicimos bajo su extaordinaria dirección y juntos algunos trabajos en Guadalajara, precisamente para obras del IMSS, aun recuerdo sus enseñanzas, mismas que me han sido muy útiles aun en estos dias y me seguiran siempre.

    Siempre fue un padre muy orgulloso de sus hijos, y yo me siento orgulloso de haberle trabajado con él, recuerdo muchas más cosas de Él, un hombre entero en sus convicciones, decidido, y entregado.

    Con toda seguridad habremos muchas personas que le recordemos. Han pasado casi dos años y hoy me entero, buscando a mis antiguos jefes en internet de esta lamentable noticia.

    Lo llevo en mis recuerdos, estoy seguro que esta con Dios.

    Que Dios bendiga y tenga siempre al Ingeniero junto a Él.

    Recibe un abrazo.

    • Mauricio Priego 03/Jul/2013 en 6:26 am - Responder

      Jesús, gracias por tus palabras y por el bello recuerdo que conservas de mi papá.
      Si bien el tiempo nos ha traído consuelo, el saber cómo tocó otras vidas nos ayuda a mantener vivos su ejemplo y enseñanzas en nuestros hijos.
      Dios te bendiga.

  3. Joan Lanzagorta 30/May/2012 en 10:35 pm - Responder

    Mauricio, gracias por compartirme tu historia. No me queda duda que tu padre fue una persona ejemplar, con una gran fortaleza y tenacidad para luchar durante más de dos décadas contra una enfermedad que te va, lentamente, quitando la vida.

    Qué bendición es tener padres como él. Yo tengo la gran fortuna de contar aún con el mío, que a sus 69 años sigue trabajando con la misma intensidad, con ideas y lucha. Valoro mucho tenerlo cerca, y después de leer lo que nos compartes, lo hago todavía más.

    Un fuerte abrazo y estoy seguro que sigue a tu lado, como estará siempre.

    • Mauricio Priego 01/Jun/2012 en 9:23 am - Responder

      Joan,
      agradezco profundamente tus palabras.

      Por favor, aún que no tengo el gusto, saluda a tu padre de mi parte… y entrega tu corazón a tus hijos.

  4. Mónica 31/Ene/2012 en 10:38 pm - Responder

    Gracias por compartir esta historia tan personal, me ha dejado una serie de sentimientos , que quiero poner en práctica :)

    • Mauricio Priego 19/Mar/2012 en 7:07 am - Responder

      Mónica,
      Gracias a ti por valorarlo.
      Saludos.

  5. jorge manuel quintal delgadoo 16/Dic/2011 en 10:56 pm - Responder

    Emotivas palabras que son el reflejo de lo que un buen padre puede heredar a sus hijos que son el amor a la familia!!! Tuve la oportunidad de conocerlo y escuchar muchas de su experiencias. Tuve la oportunidad de tratarlo: yo le vendía el café que tanto le gustaba!!
    Un saludo, y que bonita manera de honrar a un padre!!!!!!

    • Mauricio Priego 17/Dic/2011 en 7:49 am - Responder

      Jorge, gracias por tus palabras las cuales honran su recuerdo.

      Sí, mi padre fue un amante del buen café, y frente a una humeante taza solía compartir sus conocimientos y experiencias.

      Esos buenos momentos, sus palabras, su mirada, es lo que perdura en mi recuerdo.

      Dios te bendiga.

  6. Eduardo Marroquín 08/Dic/2011 en 12:32 pm - Responder

    Antes que nada mi sentido pesame, pero te puedo decir que tu padre seguramente desde donde esté estara muy orgulloso de tí y toda tu familia. El me dió muchos cursos en CFE el fué uno de mis grandes maestros, gracias al Ing. Ficker aprendí una lección muy importante y siempre empezaba así sus cursos: Saben cual es la principal virtud que debe tener un ingeniero? El sentido común!!! … En fin fué un gran master para todos, gracia a el sé la Ley de Obra Pública.

    Descanse en Paz y Muchas Gracias por sus enseñanzas Ingeniero.

    • Mauricio Priego 08/Dic/2011 en 3:57 pm - Responder

      Eduardo,

      Es reconfortante observar como mi padre trasciende a través del conocimiento y experiencia compartida con ustedes, alumnos y profesionistas que participaron en sus cursos, a quienes en todo momento tuvo cariño y estima.

      Recibe nuestro agradecimiento.

  7. Mauricio Priego 08/Dic/2011 en 9:09 am - Responder

    Gracias por sus comentarios. En estos días he aprendido que más que la presencia física o las palabras adecuadas, es el cariño de los amigos y el amor de la familia lo que nos ayudan a retomar el curso de nuestra vida.

    Dios les bendiga.

  8. Hirlanda 07/Dic/2011 en 11:28 pm - Responder

    Mi mas sentido pésame, lo conocí y en efecto fue un gran ser humano, que Dios lo tenga en su gloria
    Un abrazo a la familia

  9. Hannelore Brandt 07/Dic/2011 en 9:33 pm - Responder

    Amigo me queda claro que para ti fue un ejemplo de vida en todos los sentidos y lo cual le transmitirás a tus hijos, cuando los padres luchan por la enfermedad sin quejarse son un ejemplo para nosotros que con cosas tan materiales nos quejamos y ellos solo piden estar mas tiempo entre nosotros, se lo que es perder un padre padre te puedo entender perfectamente pero sigue con su ejemplo de lucha, fe y amor . Un abrazo

  10. Alex Lugo 07/Dic/2011 en 7:34 pm - Responder

    Gracias por compartir la historia de tu padre. Es un artículo excelente donde dejas ver la calidad de persona que fue tu papá. Te felicito por estas palabras amigo. Dios te bendiga al igual que a tu familia. Un abrazo.

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